FOSCANT - La noche que se convierte en música

⏳ Lectura estimada: 5–7 minutos



La noche no siempre es silencio.
A veces es un lugar lleno de ruido interno, de pensamientos que no se ordenan, de recuerdos que vuelven sin haber sido llamados. 

Hay noches que no sirven para dormir, sino para entender —o al menos para aceptar— cosas que durante el día preferimos no mirar.

FOSCANT nace exactamente ahí.

Como un proyecto que se instala en ese territorio frágil donde los sueños, las dudas y las emociones se mezclan sin pedir permiso. Su música no describe la noche desde fuera: la habita.

Un disco que no empieza ni termina: simplemente transcurre

El primer disco de FOSCANT está pensado como una noche completa. No como una idea estética, sino como una forma de escuchar. Trece canciones que no buscan destacar por separado, sino acompañarse unas a otras, como los estados de ánimo que se suceden cuando apagas la luz y te quedas a solas contigo mismo.

Hay momentos de calma y otros de inquietud. Pasajes que parecen sueño y otros que rozan la pesadilla. No porque la banda quiera provocar, sino porque la noche es así: contradictoria, íntima, a veces incómoda.

La música se mueve entre el rock alternativo y una sensibilidad folk muy contenida. Las guitarras no sugieren, los teclados y el piano envuelven. Todo está al servicio de una atmósfera que no necesita explicarse demasiado. Basta con dejarla entrar.

Las voces que sostienen la noche

En el centro del proyecto está la voz de Marta “Martillo” Fontana que parece hablar desde dentro. Sus letras señalan, no dan respuestas claras. Funcionan como pensamientos a medio formular, como frases que podrían haberse dicho en mitad de la madrugada y que solo tienen sentido en ese contexto.

A su alrededor, la música se construye con paciencia. Cleve Punkmachine aporta una guitarra que sabe cuándo avanzar y cuándo retirarse, entendiendo que en este proyecto el silencio es tan importante como el sonido.

Los teclados y el piano de Tábata son fundamentales para esa sensación de estar dentro de un sueño creando espacios emocionales. 

El bajo de Claudia González sostiene todo desde un lugar casi físico, como si marcara el latido constante que te acompaña cuando no puedes dormir. La batería de Manel Priego respira con las canciones, marca el tiempo de la noche, no el del reloj.

Cuando el directo se convierte en una extensión del sueño

FOSCANT entiende el directo como una prolongación natural del disco. Como una experiencia compartida. La banda plantea sus conciertos como espacios donde la música convive con imágenes y elementos visuales que refuerzan esa sensación de estar dentro de algo íntimo, de un mundo onírico.

No se trata de un espectáculo cerrado ni de una puesta en escena grandilocuente. Es más bien una invitación a entrar en el mismo estado emocional que propone el disco. A dejarse llevar sin necesidad de entenderlo todo.

Un proyecto que pide tiempo, no prisa

La decisión de construir este primer disco con el apoyo directo de quienes lo esperan encaja con esta manera de entender la música. El micro mecenazgo permite que el proyecto crezca acompañado desde el principio, compartiendo el proceso y el tiempo necesario para que las canciones encuentren su forma definitiva. No hay sensación de compra anticipada, sino de cercanía, de pertenencia, de comunidad: de estar ahí mientras algo se va haciendo real, poco a poco.

FOSCANT no parece un proyecto pensado para el consumo rápido. No busca el impacto inmediato ni la canción que funcione fuera de contexto. Pide algo más sencillo y a la vez más difícil: tiempo.

Tiempo para escuchar la noche.
Tiempo para dejar que las canciones hagan su trabajo.
Tiempo para aceptar que algunas emociones no se resuelven, solo se acompañan.

Quedarse un poco más en la noche

FOSCANT todavía está empezando. El disco aún no existe físicamente, pero su mundo ya está definido. Y eso se nota. Hay coherencia entre lo que cuentan, cómo lo cuentan y desde dónde lo hacen.

No es un proyecto que intente impresionar.
Es un proyecto que se queda contigo cuando todo lo demás se apaga.

Como esas noches que no recuerdas con exactitud, pero que sabes que te cambiaron algo por dentro.


Enlace al verkami: https://www.verkami.com/projects/42267-volem-gravar-el-primer-disc-de-foscant

Instagram de FOSCANT: @foscantmusic

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