Vivir el momento. ¿Móviles en los conciertos?

Vivir el momento: Ghost e Iron Maiden frente al uso del móvil en los conciertos

Tiempo estimado de lectura: 5 minutos

Un inicio distinto y genuino

Dime algo. ¿Cuantas veces ves los videos o las fotos (no profesionales) que haces en los conciertos? ¿Te has perdido algún momento mágico por estar mirado la pantalla?

Imagínate rodeado de miles de cuerpos vibrando al unísono, una atmósfera eléctrica que solo existe en ese instante. Un concierto… y, de repente, ves docenas de pantallas brillando como estrellas artificiales. Ese contraste entre lo vivido y lo observado desde una pantalla es lo que ha impulsado a Ghost e Iron Maiden, entre otros,  a tomar posturas distintas —pero igualmente firmes— sobre el uso del móvil en sus shows.


Ghost: una experiencia sin pantallas

Ghost ha decidido dar un paso radical: instaurar conciertos “phone-free experience”, es decir, sin teléfonos móviles. Los asistentes deben guardar sus dispositivos en fundas Yondr que se desbloquean solo al salir del recinto, aunque conservan sus teléfonos consigo durante el show.

El vocalista Tobias Forge lo explicó con claridad: no se trata de controlar el material o prohibir ganancias derivadas del contenido, sino de devolver la emoción del directo, sin filtros. De hecho, considera que esta decisión ha sido un auténtico “life-changer” —un cambio vital— para la banda, ya que restauró una conexión genuina con el público y les devolvió la pasión por tocar en vivo.

Una fan describe su experiencia: "siempre grababa  pequeños fragmentos en vídeo, discretamente, para no molestar a quienes estaban detrás… pero intercambiar esos clips por una visión sin pantallas “no es un trueque, es un plus”. Otro asistente confesó que al principio sintió ansiedad al no tener el móvil, pero terminó profundamente conmovido: “tras vivirlo, creo que los boomers quizá estaban en lo cierto”. Como si fuera un asunto generacional ... 

No obstante, no todo fue perfecto: en algunos shows, como en Birmingham, se registraron colas de hasta 90 minutos para entrar, debido al control adicional que implica esta medida.

Iron Maiden: una petición cargada de nostalgia

Iron Maiden también ha expresado su deseo de que el público se desconecte del móvil durante sus conciertos, pero con un enfoque más flexible: lo presentan como una “polite request”, una petición amable, no una imposición.

Rod Smallwood, su manager, ha pedido que los móviles permanezcan guardados, para que los fans vivan el concierto “de primera mano” en lugar de verlo en una pantalla pequeña. Según él, el uso excesivo de cámaras afecta tanto a la banda como al resto del público. Y añadió con ironía que desea a quienes no respetaron la norma “un brazo muy dolorido” por sostener el teléfono tanto tiempo.

Bruce Dickinson, el vocalista, ha defendido esta petición desde una perspectiva emocional: ver a fans hablando entre sí, reaccionando juntos, sin estar “atrapados en su pequeña pantalla narcisista”, es “lo que la música debería ser”.

No obstante, admite que imponer esta norma en festivales o estadios grandes es complicado, por cuestiones logísticas: sin entradas controladas es difícil supervisar el uso de teléfonos.

Dos caminos hacia una misma meta

Ghost opta por una solución estricta y concreta: todos los teléfonos quedan fuera de juego. Iron Maiden apuesta por el respeto mutuo y la conciencia colectiva, sin necesidad de hardware ni fundas especiales. Dos vías distintas que buscan reavivar lo que se pierde entre notificaciones y pantallazos:

  • Ghost: convierte el concierto en un acto íntegro e inmediato, donde cada mirada y cada nota importan.
  • Iron Maiden: apela al compromiso emocional de su audiencia, evocando la magia de los ochenta —cuando el único que brillaba era el escenario—.

Pero la postura de Iron Maiden se prepara para dar un giro aún más firme en 2026. La banda ha anunciado que el concierto del 22 de junio en París, que será grabado para un futuro lanzamiento, tendrá un protocolo especial: los fans de pista deberán guardar sus teléfonos en fundas de seguridad tipo Yondr, que permanecen bloqueadas durante el show. No es solo un gesto simbólico, sino una manera de garantizar que la experiencia se viva sin la barrera de miles de pantallas brillando y, al mismo tiempo, de obtener una grabación limpia de un evento histórico.

En otras zonas del recinto la medida no será tan estricta, pero la petición se mantiene: disfrutar con los ojos y el corazón, no a través del cristal del móvil. Con esta decisión, Iron Maiden se une a Ghost en la búsqueda de un directo sin distracciones, demostrando que la discusión sobre los teléfonos en los conciertos no es una moda pasajera, sino una batalla cultural sobre cómo queremos vivir la música en el siglo XXI.

Un cierre reflexivo

No tengo claro si me molestan o no los móviles en los conciertos. Desde luego que si es la persona que tengo justo delante... un poquito por saco si que da.  

Creo que es más una opción personal. De vivirlo, de intentar estar con los cinco sentidos oyendo y viendo, disfrutando, al fin y al cabo, de lo que supone ir a un concierto de esta magnitud. Sobre todo cuando estos conciertos grandes, en los que se plantea esta diatriba, se basan mucho en el show. 

Lo que si creo es que en esta época de FOMO y postureo la foto en las redes sociales, son para algunos más importantes que la vida misma. Que el aquí y el ahora. 

Más allá de la técnica o la logística, el uso del móvil en conciertos plantea una pregunta más profunda: ¿venimos a sentir o a filmar? ¿Grabamos para compartir o para recordar? Ghost e Iron Maiden ofrecen dos caminos distintos, pero ambos invitan a recuperar la comunión entre artista y público, a sentir el latido de la música sin cristales intermedios.

Quizá, en el fondo, no sea una lucha contra la tecnología, sino una reivindicación de lo que ya casi hemos olvidado: estar juntos, ahora, sin filtros.

Que cada concierto te encuentre donde mereces estar: en el buen instante, no tras un cristal.




Comentarios

  1. En algún concierto, si que he grabado fragmentos, para el dia que me falle la memoria... pero realmente es mejor vivirlo.

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    1. Creo que todos grabamos fragmentos. Yo no concibo estar todo el concierto o cada rato grabando, pero es normal querer conservar el recuerdo. Muchas gracias por el comentario, anónimo

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  2. Me encanta la reflexion y la manera de enfocarla.
    Yo soy de las que graban algunos trozos de canciones como recuerdo en el insta. Como publico creo que si resta en la conexion con el artista, una parte de ti está pendiente de la grabacion. Así que entiendo que eso lo noten tambien los artistas. Y puede molestar a otros asistentes, si tienes mogollon de pantallas delante de ti. No los prohibiria, por el tema recuerdo, pero apoyo a los grupos que pidan "limitar" su uso en la pista por respeto a los artistas y al propio público.

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    1. Yo, como tú, creo que prohibir es solo la muestra la sociedad que somos. Si tuviéramos el suficiente respeto por los demás, se harían fotos, se harían fotos pero no llegaríamos a estos extremos. Muchas gracias por comentar Cristina.

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