Mabon: el equinoccio donde el alma hace balance

🕯️ Tiempo estimado de lectura: 6 minutos

Celebrar la oscuridad que llega sin temerle

El aire huele distinto cuando llega Mabon. No es solo el frescor del amanecer o el crujido de las hojas bajo los pies: es una llamada interna. Un susurro antiguo que nos recuerda que todo lo que asciende, tarde o temprano, también desciende.

El calendario oficial lo ignora, pero el alma lo recuerda. Mabon es el equinoccio de otoño, el instante exacto en el que el día y la noche se equilibran, justo antes de que la oscuridad comience a ganar terreno. En las antiguas tradiciones paganas —y en los corazones de quienes aún sienten la rueda del año girar— este no es un momento menor. Es uno de los ocho sabbats del calendario celta, y marca el segundo momento de cosecha, la recogida del alma.

🌾 La cosecha interna

En un mundo que celebra el hacer sin descanso, Mabon propone lo contrario: parar. Agradecer. Soltar. Es el momento de mirar lo que hemos sembrado —emocional, creativa o espiritualmente— y decidir qué merece quedarse y qué debemos dejar marchar.

Mabon no es el Halloween de los supermercados ni la “vuelta al cole” de los anuncios. Es la última frontera antes del descenso, ese lugar interior donde empezamos a recogernos. Por eso, también es un sabbat profundamente emocional. Nos enfrenta a nuestras contradicciones, nos invita a balancear la luz y la sombra propias.

🔥 Mabon y la contracultura rock

Aunque Mabon no suena en la radio, su espíritu ha latido en muchos himnos del rock. Piensa en “Fade to Black” de Metallica o “Seasons in the Abyss” de Slayer. Ambos hablan de lo que se apaga, de la introspección oscura que nos envuelve cuando la claridad mengua. O en "Autumn Leaves" de Eva Cassidy, donde la melancolía otoñal se convierte en belleza cruda.

El rock, como Mabon, abraza lo que incomoda: el final, la pérdida, lo inevitable. Hay algo muy pagano en la manera en que muchos músicos alternativos han explorado los ciclos vitales. Desde Bauhaus y su romanticismo lúgubre, hasta Nick Cave, que convierte cada ocaso en una oración pagana.

🕸️ El ritual de dejar ir

¿Te has parado a pensar qué has dejado atrás este año? ¿Qué relaciones, ideas, versiones de ti mismo ya no caben en este otoño?

Mabon invita a ritualizar el cierre, aunque sea con un gesto simple: encender una vela, escribir una carta a quien ya no está, salir a caminar sin rumbo y permitirte llorar. Es un sabbat que no necesita altar, porque el altar eres tú.

🥀 Rock, brujas y otoños compartidos

Cada año son más quienes celebran Mabon desde la periferia: brujas urbanas, druidas contemporáneos, fans del doom metal que ven en esta fecha un espejo estacional. Y también quienes simplemente sienten que hay algo especial cuando el sol se acuesta antes. Aunque no sepan su nombre, perciben que Mabon es real, que su energía existe.

En Instagram y TikTok han surgido comunidades de paganismo contemporáneo, mezcladas con estéticas góticas, feminismo espiritual y activismo ecológico. Hay quien lo llama moda, pero para otros es una forma de reconectar con algo perdido en el tiempo.

🌗 Un equilibrio que nunca dura

El equinoccio no es solo un punto astronómico. Es una enseñanza: el equilibrio existe, pero nunca se queda mucho rato. Nos toca decidir cómo lo transitamos. Qué dejamos caer, como hoja que suelta el árbol. Qué queremos guardar antes de que llegue el frío.

🌒 Reflexión final

Mabon es el susurro que te dice: “no tienes que estar bien todo el tiempo”. Es la estación que valida tus cansancios, tus silencios, tus duelos sin resolver. No exige celebración exuberante. Solo presencia y conciencia.

A veces, celebrar también es permitirte cerrar la puerta, taparte con una manta, y escuchar cómo el viento del otoño acaricia la ventana. Eso también es estar vivo.

Comentarios

  1. Yo este año, he decidido que lo único que tenía que hacer era parar, y descansar

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    1. Pues es una decisión maravillosa. Estamos en una sociedad que nos obliga casi a estar permanentemente haciendo cosas. "No hacer nada" es revolución. Gracias por compartir tu idea de parar en otoño

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  2. El otoño siempre me invita a la introspección

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    1. Es un momento muy dado a ello. El clima, la luz.. disfruta del momento y muchas gracias por pasar por aquí Anonimo

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